Actualizados los requisitos de las investigaciones clínicas en la depresión mayor.


La EMA (Agencia Europea del Medicamento) acaba de publicar la actualización de la directriz sobre investigaciones clínicas de medicamentos destinados al tratamiento de la depresión. Se trata de una actualización de la anterior versión que databa de octubre de 2002.ema

Es un documento que debe servir de guía para los investigadores clínicos que pretendan desarrollar productos en el tratamiento de la depresión mayor, tanto a largo plazo como para los brotes agudos.

Además de actualizar ciertos conceptos metodológicos, se incluyen las recomendaciones a seguir para el diseño de estudios destinados a demostrar la eficacia y seguridad en niños, adolescentes y ancianos.

DepressionLos autores nos recuerdan que la depresión mayor es el trastorno psiquiátrico más común, siendo la cuarta causa de enfermedad de la población en términos generales (en Europa) afectando a cerca de un 15% de la población. En este sentido resulta llamativa la estimación de la prevalencia de depresión mayor en adolescentes: afecta un 3%.

Del mismo modo, invitan a la industria farmacéutica a que centren sus esfuerzos innovadores en la prevención de episodios recurrentes, más que en el éxito del tratamiento agudo de la depresión mayor.

A pesar de disponer de un numeroso arsenal terapéutico para la depresión, se mantiene una proporción muy relevante de pacientes que no consiguen una adecuada respuesta al mismo: hasta un tercio de ellos. De igual modo, se estima que un 20% de los pacientes tratados no responden al tratamiento, a pesar de su adherencia al mismo y de su mantenimiento durante un tiempo más que suficiente, con las dosis más potentes posibles.

El grupo de trabajo de la directriz, ha querido dejar claro que los ensayos clínicos deben demostrar una inequívoca evidencia de la actividad del antidepresivo y de su eficacia en cada una de las dosis (hasta ahora, se demostraba eficacia en una única dosis y se extrapolaba a las demás).

El diseño de los ensayos clínicos para la depresión plantea numerosos dilemas:

  • en una patología como la depresión mayor, las comparaciones entre el producto de referencia y el producto test, son difíciles de interpretar.
  • A ello hay que añadir la enorme variabilidad en la respuesta que presentan los pacientes que toman el placebo en los ensayos, dándose la paradoja que en muchos de ellos, el abandono por efectos adversos en la rama que usa el placebo, es mucho mayor que en la rama que está tomando el medicamento.
  • La magnitud del efecto terapéutico en este tipo de ensayos es difícil de cuantificar, por ese motivo, no se recomienda llevar a cabo estudios de no inferioridad dado que, para establecer ese margen de no inferioridad, se pueden encontrar muchas dificultades e inducir a numerosos sesgos.

A pesar de todo, se sigue considerando que el diseño de estudios randomizados, doble ciegos y comparados frente a placebo, siguen siendo necesarios, por lo que la recomendación es llevar a cabo estudios con tres brazos que incluyan tanto un placebo como comparador activo. Estiman suficiente una duración del estudio de seis semanas, extensibles en una segunda fase a seis meses.

Para la evaluación de la eficacia terapéutica, se propone que sea discutida en términos de eficacia clínica y significación estadística. Cuando se encuentre que un efecto es estadísticamente significativo, con un efecto clínico claramente demostrado, debe ser presentado en términos clínicos, exponiendo las tasas de respondedores y de remitentes al tratamiento.

Como novedad, se abre las puertas a la autorización de productos utilizados en monoterapia ,con la indicación exclusiva para pacientes resistentes al tratamiento de depresión mayor. Para ello, el nuevo medicamento deberá demostrar una inequívoca eficacia, con resultados clínicos incuestionables, en aquellos pacientes que no han demostrado mejoría alguna cuando se han utilizado al menos 2 agentes antidepresivos, considerados de primera línea, prescritos durante la duración adecuada, con las dosis bien establecida y con una adherencia al tratamiento confirmada.

A través del siguiente enlace se puede obtener la directriz al completo.

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